jueves, 13 de septiembre de 2007

13.09.07 *CAMBIANDO...NUESTRA VIDA.*


“Para cambiar tu vida por fuera debes cambiar tú por dentro.
En el momento en que te dispones a cambiar, es asombroso cómo el Universo comienza a ayudarte, y te trae lo que necesitas.”

Louise L Hay.
***************
El otro día estaba una amiga mía muy enojada porque su esposo no cambia y hace cosas que a ella le molestan. Y muy decepcionada me decía…

“Cuando me casé con Javier, estaba segura de que mi AMOR lo cambiaría y en poco tiempo sería diferente mostrando madurez y crecimiento personal. Pero no es así”.

Por supuesto que no es así. Las expectativas de cambiar a los demás o de obligarlos a ser de tal o cual manera en contra de su naturaleza jamás funcionan.

Los cambios siempre van del interior al exterior y sólo suceden cuando la persona está dispuesta a cambiar ciertos hábitos, tendencias e incluso su vida.
Pretender que alguien por arte de Magia va a cambiar a otro por que así lo decidió es un error no sólo muy grande, sino muy común en el que muchas personas, al igual que Marcela caen con facilidad.

“Ella me decía… ”Dices que el AMOR hace Milagros y el mío ha sido suficiente como para que lo cambie”.

Yo no niego que el AMOR hace Milagros, de hecho estoy segura de ello. Tampoco puedo negar que el AMOR de Marcela es grande pero no hay poder alguno que cambie a una persona que NO quiere hacerlo, ni el AMOR mismo.

Hay personas que si cambian inspiradas por el AMOR de otra persona, pero es el resultado de que ellas decidieron cambiar y se apoyan en el AMOR que reciben para hacer ese cambio más suave y más rápido e incluso permanente.

Esta situación de Marcela, me llevó a recordar cuántas veces he escuchado a la gete lamentarse porque hacen todo para que los demás cambien y “no les responden” como esperan. Y no sólo es referente a pareja, sino también a hijos, parientes, jefes, empleados, etc.

Si vemos neutros entorno, la gente comúnmente pierde mucho tiempo en tratar de cambiar a los demás en lugar de observarse y cambiarse a sí mismo.

Y no sólo tiempo, también pierden mucha energía que dispersan y desperdician porque finalmente no logran su objetivo ni darle un uso adecuado.

Si se invirtiera el tiempo y la energía que se dedica a cambiar a los demás cambiar uno mismo, los resultados a nivel personal serían formidables.

Lo más importante es estar conscientes de que le cambio necesita ser desde nuestro interior para poder ser reflejado y efectivo en el exterior.

Cada cambio implica un trabajo de AMOR y Aceptación por uno mismo muy grande. Se necesita invertir tiempo y energía en nosotros mismos y también mucha observación de nuestras palabras, pensamientos, emociones, sentimientos, comportamientos, actitudes y creencia respecto a lo que queremos cambiar.

Los cambios son parte de nuestra creación de la realidad y para que se den, nuestro mundo interno y externo junto con todas las herramientas con que contamos para crear nuestra realidad deben de estar en sintonía.

No puedes querer ser delgado., hacer dieta, tomar pastillas para adelgazar y pasar horas en el gimnasio si te sientes y te crees gordo. Así no funciona y no se llega a ver el cambio.

Es como el que tiene un trabajo que no le hace feliz y piensa cambiar su vida encontrando uno diferente o mejor pero hace todo lo necesario para no conseguirlo. Así nunca lo va a encontrar y su vida no va a mostrar u cambio.

Todo proceso de crecimiento implica hacer muchos cambios y el compromiso personal para poder llevarlos a cabo.

Esos cambios no siempre resultan placenteros porque hay que abandonar creencias e ideas con las que se ha vivido y convivido por mucho tiempo incluso años. También hay hábitos y comportamientos con los que ya se vive acostumbrado y todos ellos son a veces hasta confortables y dan sentimientos de seguridad a quien los tiene o manifiesta.

Sin embargo el darse oportunidad de conocer otras cosas, el darse oportunidad de tomar riesgos y de adoptar nuevos pensamiento y comportamientos a cambio de una vida mejor, vale la pena.

Cuando se está decidido a cambiar, todo se acomoda para que esos cambios sucedan y literalmente el Universo coopera con nosotros para que logremos nuestro objetivo y tengamos una vida mejor.

Un cambio da paso a otro cambio, porque al lograr el primero y ver sus resultados positivos en nuestra vida, nos motiva a otro y ese a otro y vamos fluyendo y cambiando más fácilmente.

Un cambio es cuestión de elección personal y no de presión social a menos que la influencia externa tenga un peso mayo y se acepta como tal. Si el cambio es consciente por elección y convicción será permanente y podrá quedar integrado en nuestra vida por tiempo indefinido o hasta que nosotros decidamos evolucionar y cambiar eso por algo mejor.

El cambio por cuestión de presión familiar o social, de darse siempre será aparente porque real mente no se quiere y cuando quien aparentemente haya cambiado se canse, desaparecerá.

Sólo nosotros sabemos quiénes somos, lo qué queremos, dónde nos dirigimos y hasta donde vamos a llegar. Sólo nosotros somos responsables de nuestros cambios y sólo nosotros somos libres de elegirlos para así poder crear la realidad que deseamos y poder vivir la vida que queremos.

Seamos honestos con nosotros mismos a la hora de hacer cualquier cambio en nuestra vida. Si el cambio lo elegimos hacer nosotros y es para nuestro beneficio, adelante. Pero si el cambio es para complacer a otros, nos incomoda y no sentimos que sea adecuado a lo que deseamos experimentar, es mejor no emplear energía en él porque finalmente no va a servir de nada.

Igual para los demás . Es momento de respetar el proceso y los cambios de los demás como queremos que ellos respeten y respetamos los nuestros.

Disfrutemos el proceso de cualquier cambio que emprendamos y respetemos su tiempo. Algunos son más rápidos y otros más lentos. Cada proceso es diferente y durante el trayecto nos vamos encontrar con muchas cosas que necesitamos trabajar para poder llegar a nuestro objetivo. Sin importar lo que encuentres, no te detengas, sigue adelante. Nada sucede antes ni después. Ve un paso a la vez.

Y como aconseja Louise L Hay…

“No exijas un cambio instantáneo.
La impaciencia no es más que la resistencia al aprendizaje.
Significa que quieres llegar al objetivo pero sin pasar por le proceso.
Permítete recorrerlo paso a paso.
A medida que avances se te hará más fácil."
Y tú...
¿Vives para cambiar a los demás o para cambiarte a ti mismo?, ¿Aceptas y disfrutas tus procesos de cambio o los bloqueas por medio de tu impaciencia?


Me encanta conocer tu opinión al respecto."

¡¡¡GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS, por estar aquí!!!

CON AMOR…
*^Â^*

Foto de …. http://www.everystockphoto.com/

No hay comentarios.:

* arte del día...

* a ti...

, , !
Estadisticas y contadores web gratis
Estadisticas Gratis