12.07.07 * VERDADERA BELLEZA... REFLEJO DE DIOS. *

Reivindico el espejismo
de intentar ser uno mismo,
de ese viaje hacia la nada
que consiste en la certeza
de intentar ser uno mismo,
de ese viaje hacia la nada
que consiste en la certeza
De encontrar en tu mirada …la Belleza.
Luis Eduardo Aute.
Vivimos e un mundo de espejismos reflejando una belleza artificial. Un mundo empapado en imágenes y mercadotecnia que ha hecho olvidar lo que realmente significa la belleza.
Las apariencias son los mil rostros que vemos de una persona cada día buscando ocultar y no resaltar su real belleza. Buscando ocultar lo realmente bello por no saber o tener miedo a mostrase como son.
La belleza es subjetiva y cada quien encuentra belleza en diferentes perspectivas y ángulos de la vida. Sin embargo todo es belleza porque todo es obra de DIOS.
La belleza no es solamente lo que nuestros 5 sentidos pueden captar. La belleza tiene su mayor manifestación en el interior de las personas. La esencia de uno mismo es lo que proyecta la belleza. Hay que reinventarse pero no sólo en lo físico, sino en lo espiritual.
¿Cuántas veces hemos visto personas con un ángel, una chispa, un halo especial que reflejan y los hace verse sumamente hermosos sin importar su apariencia física? Esas sonrisas que cautivan, que te compran y enamoran que reflejan algo más de lo que ves porque brillan como el sol.
Es muy fácil juzgar a las personas por el físico, olvidando que finalmente la verdadera belleza es interior. Es la belleza que habita en el alma y en el corazón. Esa belleza es la que trasciende espacio y tiempo y el único equipaje del viaje final.
De nada sirve un rostro estéticamente bello si está vacío , si sus ojos no reflejan esa magia especial. De nada sirven 20 cirugías, si finalmente esa máscara y falsa apariencia no podrán convertir a quien la porta en alguien bello de verdad.
La belleza es la que hace feliz todo lo que toca, la que cambia el lugar donde aparece, la que da AMOR y Paz.
La belleza, sin importar lo que aparentemente se ve, es la que nos muestra la cara de DIOS en quien la porta.
La belleza es un regalo sin interpretación que nos muestra que la dulzura, la bondad y en especial el AMOR de DIOS está en su reflejo.
Es momento de dejar de ver a los demás por un exterior, es momento de ver más allá. Es momento de aprender a ver a los demás desde su interior como seres maravillosos y no como cuerpos. Es momento de amarlos desde lo que son, no desde lo que en apariencia representan.
El físico es sólo un vestido. Es como un traje con el que se camina por la vida, sin embargo es sólo eso y no lo que la persona realmente es. El ser humano con su riqueza es más que un cuerpo, es la esencia de DIOS que vive en cada uno de nosotros.
En nosotros está ver la belleza de los demás. En nosotros está descubrirla. En nosotros está amarlos por lo que realmente son y no por lo que aparentan.
Está en tus ojos observar la belleza y no en lo que aparentemente ves. Está en tus ojos ver la esencia de los demás, su verdadero rostro. Tú eliges el cristal a través del cual ver a los demás. En ti está elegir ver que hay algo más bello y más profundo en cada persona que llega a tu vida. Es tu elección empezar a ver a los demás a través de los ojos del AMOR y descubrir en ellos, el rostro de DIOS.
Finalmente…
“Todo es del color del cristal con que se mira.”
Y tú… ¿Qué es lo que ves en los demás, ¿Te guías sólo por el físico o ves en las personas, su esencia real?
¡¡¡GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS por estar aquí!!!
Las apariencias son los mil rostros que vemos de una persona cada día buscando ocultar y no resaltar su real belleza. Buscando ocultar lo realmente bello por no saber o tener miedo a mostrase como son.
La belleza es subjetiva y cada quien encuentra belleza en diferentes perspectivas y ángulos de la vida. Sin embargo todo es belleza porque todo es obra de DIOS.
La belleza no es solamente lo que nuestros 5 sentidos pueden captar. La belleza tiene su mayor manifestación en el interior de las personas. La esencia de uno mismo es lo que proyecta la belleza. Hay que reinventarse pero no sólo en lo físico, sino en lo espiritual.
¿Cuántas veces hemos visto personas con un ángel, una chispa, un halo especial que reflejan y los hace verse sumamente hermosos sin importar su apariencia física? Esas sonrisas que cautivan, que te compran y enamoran que reflejan algo más de lo que ves porque brillan como el sol.
Es muy fácil juzgar a las personas por el físico, olvidando que finalmente la verdadera belleza es interior. Es la belleza que habita en el alma y en el corazón. Esa belleza es la que trasciende espacio y tiempo y el único equipaje del viaje final.
De nada sirve un rostro estéticamente bello si está vacío , si sus ojos no reflejan esa magia especial. De nada sirven 20 cirugías, si finalmente esa máscara y falsa apariencia no podrán convertir a quien la porta en alguien bello de verdad.
La belleza es la que hace feliz todo lo que toca, la que cambia el lugar donde aparece, la que da AMOR y Paz.
La belleza, sin importar lo que aparentemente se ve, es la que nos muestra la cara de DIOS en quien la porta.
La belleza es un regalo sin interpretación que nos muestra que la dulzura, la bondad y en especial el AMOR de DIOS está en su reflejo.
Es momento de dejar de ver a los demás por un exterior, es momento de ver más allá. Es momento de aprender a ver a los demás desde su interior como seres maravillosos y no como cuerpos. Es momento de amarlos desde lo que son, no desde lo que en apariencia representan.
El físico es sólo un vestido. Es como un traje con el que se camina por la vida, sin embargo es sólo eso y no lo que la persona realmente es. El ser humano con su riqueza es más que un cuerpo, es la esencia de DIOS que vive en cada uno de nosotros.
En nosotros está ver la belleza de los demás. En nosotros está descubrirla. En nosotros está amarlos por lo que realmente son y no por lo que aparentan.
Está en tus ojos observar la belleza y no en lo que aparentemente ves. Está en tus ojos ver la esencia de los demás, su verdadero rostro. Tú eliges el cristal a través del cual ver a los demás. En ti está elegir ver que hay algo más bello y más profundo en cada persona que llega a tu vida. Es tu elección empezar a ver a los demás a través de los ojos del AMOR y descubrir en ellos, el rostro de DIOS.
Finalmente…
“Todo es del color del cristal con que se mira.”
Y tú… ¿Qué es lo que ves en los demás, ¿Te guías sólo por el físico o ves en las personas, su esencia real?
¡¡¡GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS por estar aquí!!!
CON AMOR…
*^Â^*
Foto de… http://www.everystockphoto.com/































2 comentarios:
precioso, solamente una persona madura que practica la fé, puede mirar de esta manera , miramos con el corazón no con los ojos dijo un poeta. Me alegra cada vez que encuentro pensamientos como estos que llegan al alma.
ANÓNIMO...
GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS por tu comentario.
Es verdad que miramos con el corazón y no con los ojos.
Nuestro verdadero yo es más que físico y éste último no es más que un vestido.
Lo que vemos con el corazón es lo que nos hace uno sólo y nos unifica con DIOS.
Gracias de verdad!!!
Un abrazo,
*^Â^*
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