19.03.07 * ¿VER?... O... ¿NO VER?... EL REFLEJO DE UNO MISMO... *

“Si no queremos ser juzgados, no juzguemos a los demás.
Cambiemos nuestra actitud mental y veamos a los demás con AMOR y no busquemos en ellos las fallas,
sino veamos las cualidades y virtudes que todos tenemos para que esto se manifieste.”
Alida y José L. Sosa R. Sc. P.
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Muchas veces hemos escuchado…”Trata a los demás como quieras que te traten a ti” o “No hagas a otros lo que no quieras que te hagan a ti”. Pero tal pareciera que algunas personas hacen oídos sordos a estas grandes verdades.Se han olvidado de que sin importar a apariencia física, todos somos uno mismo. Para mí, el color de piel es como un vestido. No puedes discriminar a alguien porque se viste de verde o de morado, entonces, tampoco podemos discriminar a nadie por color de piel, raza o apariencia.
Es muy común que las personas que pasan su vida murmurando, criticando, buscando fallas, calumniando, creando antipatías, haciendo juicios falsos o discriminando, se sientan muy felices al observar el daño que producen, lo que no se han dado cuenta es que el daño en mayor grado se lo están haciendo a ellas mismas porque todos, sin excepción somos una unidad. Es por ello que lo que se hace a otros se regresa y multiplicado.
Hace unos días leí una historia de la vida real que ejemplifica perfectamente esto que estamos hablando. Muchos de ustedes ya la han de conocer y los que no verán la gran lección que encierra…
Hace tiempo en un vuelo comercial, cuando ya habían subido todos los pasajeros y estaban acomodándose en sus asientos, una señora se puso a gritar fuera de sí pidiendo la asistencia de una sobrecargo.
La sobrecargo amablemente fue a atenderla. La señora, sumamente alterada le explicó que le había tocado un señor de color en el asiento de al lado. Le pidió la consiguiera otro asiento porque ella no podía viajar con alguien “tan desagradable como él”. El señor ni se inmutó y no dijo nada. Sólo observaba la escena.
El escándalo que estaba armando era muy grande y todos los pasajeros estaban al tanto del incidente.
La sobrecargo, la calmó y le ofreció que iría con el capitán para solucionar el problema.
Pasó un rato y la sobrecargo regresó y comentó que en efecto, ella tenía razón y había conseguido un asiento en Primera Clase.
La señora sonrió triunfal porque sentía que había ganado. Cuando se disponía a pararse para cambiarse de asiento, la sobrecargo le dijo…
“No señora, el asiento de primera clase NO es para usted es para el señor, porque como verá, él no puede viajar con alguien “tan desagradable como usted.”
Los pasajeros demás quedaron estupefactos y un silencio sepulcral invadió el avión para que finalmente estallaran en aplausos para el capitán y la sobrecargo.
La señora se hizo chiquita y tuvo que volar ante la mirada acusadora de todos los pasajeros mientras que el señor de color, la pasó de maravilla en Primera Clase.
El Capitán y la sobrecargo fueron reconocidos por haber manejado muy bien este caso de racismo.
Como verán esto ha sido una gran lección, no sólo para la señora, sino para todos los que estuvieron en el evento y los que lo hemos conocido.
Como ustedes saben, lo que hagamos a y por otros, positivo o negativo, lo recibiremos de regreso.
Esto no siempre lo vemos de manera inmediata, sin embargo en este caso, la señora recibió “una sopita de su propio chocolate” antes de lo que imaginó. La ley del bumerang o de retribución, como ustedes quieran llamarle actuó en consecuencia, de manera instantánea.
Es muy común que la gente critique y vea los defectos de los demás antes que los suyos. Muchas veces esos defectos que critican están en ellos mismos y más arraigados.
Es más mucho más fácil ver en los demás o adjudicar a los demás lo que no se quieren ver y menos admitir de sí mismos.
En este caso, no había un defecto que ver, fue un espantoso juicio asociado a un color de piel. Sin embargo, el defecto que fabricó fue uno que ella misma estaba mostrando.
Lo más importante es ver que la señora en ese momento no tenía AMOR en sí misma ni para ella y menos para los demás y fue lo que reflejó con esa cruel acción al denigrar a un hombre que nada le había hecho. Con esto ella estaba dando un grito pidiendo ayuda por falta de AMOR. ¿Imagínense su carga emocional?
No es una acción para criticarse ni juzgarse es para que ese evento nos haga voltear a nosotros mismos y a lo que pensamos y decimos de los demás.
Si alguien critica será criticado. Si alguien siembra discordia, discordia recibirá. Y quien siembre AMOR y bondad eso tendrá. Lo que se siembre constructivo o destructivo será lo que se verá de regreso.
Conny Méndez lo explica de esta manera.. “Si piensas o hablas mal de alguien, es negativo. Lo has sembrado en polo negativo. Sale de color gris o negro, dependiendo de la cantidad de maldad que contiene, recoge en su camino cantidad de energía del mismo color y te regresa aumentado en fuerza.”
Si se fijan, en cuanto a la pasajera del avión, no sólo recibió el producto de su acción por parte del piloto y la sobrecargo, sino de todos los pasajeros del avión que vieron en ella “lo desagradable”, el adjetivo que ella emitió, pero multiplicado. Y al juzgar a un solo pasajero fue juzgada por todos los que en ese momento estaban en la aeronave.
No hay que olvidar que...
“Todo lo que sale de ti, regresa a ti multiplicado”.
Quizá si ella no hubiera visto al señor por su color de piel, y se hubiera dado la oportunidad hasta su concepto de la gente de color habría cambiado. Eso nunca lo sabremos y respetamos su elección.
Nunca sabremos las razones por las que la gente actúa de determinada manera. Cada cabeza es un mundo. Sólo poniéndonos en sus zapatos la podríamos entender aunque no estemos de acuerdo con ello.
El compartir esta historia, en ningún momento es con el afán de criticar a la señora cuyo nombre afortunadamente desconocemos . No soy quien y ella ya tuvo suficiente no sólo de parte te los pasajeros, sino con el escrutinio del mundo entero donde ha circulado el suceso. Yo por mi parte, respeto su decisión de actuar así aunque no la comparto.
Mi idea de comentarla aquí es mostrar los efectos que una acción de este tipo producen en quien la emitió, a petición de quienes de ustedes me han comentado que gustan de conocer experiencias personales como forma de aprendizaje.
Si lo vemos por otro lado, no todo para la señora debe de ser condenatorio. Sólo ella podrá juzgarse a sí misma. Independientemente de la acción, la lección que todos de alguna forma hemos recibido, se le agradece.
No nos corresponde a nosotros calificar , criticar o juzgarla a ella o a los demás. Finalmente la vida acaba poniendo a todo mundo en su lugar porque…
“Como juzgues serás juzgado:" y...
"Con la vara que midas serás medido.”
Y eso, es de cada quien…
Finalmente…
Todo lo que pensamos o decimos de los demás es un reflejo de nosotros mismos.
Y tú...
¿Tienes alguna historia que ejemplifique las consecuencias de tus acciones o de las de otra persona?
¿Te has puesto a pensar que lo que dices de otros es un reflejo de ti mismo?
Te invitamos a expresar libremente tu opinión al respeto...
Este es tu espacio…
Gracias, Gracias, Gracias!
BSOS!!!
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Fotografía cortesía de… http://www.everystockphoto.com/































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